Resumen:
Muchas de las tácticas empleadas en la agricultura en el manejo de plagas buscan elevar la productividad mediante el uso de plaguicidas, lo cual puede poner en riesgo la estabilidad del ambiente, la seguridad del consumidor y del agricultor. Varias circunstancias se han combinado para producir la crisis ambiental en curso a nivel mundial. Esta crisis se debe principalmente a la dependencia de los productos químicos para el control de plagas, algunas de las consecuencias negativas del uso de plaguicidas se deben al hecho de que estos son de amplio espectro y tóxicos para insectos benéficos no objetivo de su control, así como para especies en peligro de extinción, la vida silvestre y humanos. Además, el impropio o excesivo uso de plaguicidas ha llevado al desarrollo de resistencia de insectos, al establecimiento de plagas que invaden nuevas áreas, y a la amenaza de la calidad del agua subterránea. Por lo tanto, existe la necesidad de presentar enfoques alternos urgentes para minimizar su impacto y mantener el equilibrio entre la necesidad humana de alimentos y la necesidad de mantener la integridad ecológica del medio ambiente. En los últimos años, en diferentes partes del mundo, ha habido un creciente interés en la búsqueda de enfoques que promuevan agro-ecosistemas sostenibles. El control biológico, y en particular el Control Biológico de Conservación, puede ser una alternativa extremadamente importante para disminuir el uso generalizado de plaguicidas, así como un importante componente para una agricultura sostenible (Barbosa, 1998).
La meta del control biológico por conservación consiste en minimizar los factores que afectan a las especies benéficas y reforzar a aquellos que hacen de los campos agrícolas un hábitat adecuado para los agentes biológicos naturales. Este enfoque asume que los enemigos naturales indígenos pueden estar pre-adaptados para explotar especies invasivas que constituyen una nueva presa (Van Driesche et al., 2007).
En México como en otros países en donde se presenta el Pulgón Amarillo del Sorgo (PAS), se han desarrollado trabajos sobre sus enemigos naturales; Singh et al., 2004 mencionan que el PAS cuenta con más de 47 especies de enemigos naturales, representando a la mayoría de los principales grupos de enemigos naturales de áfidos: Anthocoridae, Aphelinidae, Braconidae (Aphidiinae), Cecidomyiidae, Chamaemyiidae, Chrysopidae, Coccinellidae, Hemerobiidae, Lygaeidae, y Syrphidae (Colares et al. 2015). En Guanajuato, México Lomelí et al. (2016) y Marín Jarillo y Herrera Corredor, (2016) reportan diferentes especies de entomófagos asociados al PAS que incluyen, especies de Coccinellidae (Hippodamia convergens Guerin, Harmonia axyridis Pallas, Scymnus loewii Mulsant, S. dozieri Gordon, Cycloneda sanguínea Casey, Olla v-nigrum Mulsant y Coleomegilla maculata Degeer); tres especies de Syrphidae (Allograpta oblicua Say, A. exótica, Eupeodes sp.); un Hemerobidae (Hemerobius sp.); tres Chrysopidae (Chrysoperla carnea, Ch. rufilabris Burmeister y Ch. externa Hagen); dos Braconidae (Aphidus grupo colemani y Lisiphlebus testaceipes Cresson). Los depredadores y parasitoides a menudo se benefician de la presencia de plantas con flores, cuando estos usan polen o néctar como suplemento alimenticio (Lessandro et al. 2013 y Landis et al., 2000); los depredadores incrementan su número y su impacto sobre los áfidos (Davidson y Evans, 2010). De igual manera, los parasitoides hembra, al proporcionarles néctar de las flores, pueden incrementar su ciclo de vida y su fecundidad (Winkler et al., 2006).
El objetivo de este trabajo fue destacar la importancia de las plantas silvestres en la conservación de los enemigos naturales que depredan y parasitan los diversos estados de desarrollo del PAS presentes en el cultivo del sorgo, así como su potencial y utilidad en el programa de Manejo Integrado del PAS en la región de El Bajío.
La búsqueda de plantas silvestres se realizó mediante recorridos mensuales a lo largo de las carreteras que conectan a las poblaciones de Celaya con San Miguel de Allende- Querétaro; Juventino Rosas-Valle de Santiago-Cortazar; Salamanca-Valle de Santiago-Pénjamo; Salamanca-Abasolo- Pénjamo, y Salvatierra-Yuriria-Jaral del Progreso-Cortazar.
Las plantas colectadas fueron fotografiadas en su hábitat natural. Se cortaron, etiquetaron y fueron llevadas al laboratorio de entomología del CEBAJ donde se prensaron para su posterior identificación. Como resultado de la actividad arriba mencionada se examinó el potencial de las plantas anuales con floración para atraer los enemigos naturales del PAS (Melanaphis sacchari) en el estado de Guanajuato, las especies registradas son: Aldama dentata Llave Et Lex. (Asteraceae = Compositae), Asclepias curassavica L. (Asclepiadaceae), Bidens odorata Cav. (Asteraceae = Compositae), Brassica rapae L. (Brassicaceae = Cruciferae), Cosmos bipinnatus Cav. (Asteraceae = Compositae), Parthenium hysterophorus L. (Asteraceae = Compositae), Sonchus oleraceus L. (Asteraceae = Compositae), Tithonia tubiformis (Jacq.) Cass. (Asteraceae = Compositae) y Verbesina serrata Cav. (Asteraceae) = Compositae). La asociación encontrada entre plantas silvestres e insectos benéficos se indica a continuación.