Resumen:
En un sentido médico estricto el diagnóstico es el proceso de identificación que se lleva a cabo para determinar, por examen, la naturaleza de una enfermedad. La palabra diagnóstico proviene del griego diagign?skein que significa: conocer a través (González et al., 1986; Cortés, 2011). En el caso de las enfermedades y padecimientos concernientes a los animales, la medicina veterinaria requiere hacer uso de las habilidades de los practicantes de observación, análisis e interpretación de hechos, además de pruebas de laboratorio que permitan la confirmación del diagnóstico presuntivo, según sea el caso.
Hablando de enfermedades infecciosas, el diagnóstico por observación al microscopio es una herramienta útil, relativamente accesible, rápida y de fácil realización para la mayoría de los practicantes, que contribuye en gran parte en el diagnóstico presuntivo de diversos patógenos. En el caso particular de las enfermedades hemoparasitarias y específicamente en la anaplasmosis bovina y babesiosis, se requiere de personal con experiencia para la observación de los patógenos causantes de estas enfermedades. La confianza del diagnóstico microscópico depende, por lo tanto, de la experiencia que tenga el observador para la identificación de Anaplasma marginale, el agente causal de la anaplasmosis bovina en México.
Es por ello que, ante la duda o ante un diagnóstico no concluyente, es necesario hacer uso de otras pruebas de laboratorio que ayudarán en la labor diagnóstica y, por ende, en la aplicación de estrategias de control y tratamiento adecuadas para la situación respectiva.