Resumen:
El tomate de cáscara o tomatillo (Physalis spp.) es originario de México. Es un cultivo importante en Nuestro País, ya que forma parte de la dieta alimenticia de los mexicanos a través de la preparación de una gran variedad de platillos y salsas. En México actualmente el cultivo de tomate de cáscara ocupa el quinto lugar en superficie cultivada, entre las hortalizas superado por chile, jitomate, papa y cebolla. Debido a la importancia que tiene este cultivo en el país, es necesario conservarlo como recurso genético, por lo que en México varias instituciones como el INIFAP han realizado esfuerzos para su conservación y caracterización. Una buena opción para su preservación como recurso genético es a través de la recolecta y conservación de su semilla en condiciones adecuadas en bancos de germoplasma para prolongar su viabilidad por muchos años. La semilla de tomate de cáscara que llega a un banco de germoplasma para su resguardo debe pasar por un proceso de limpieza, así como por los componentes de calidad física, fisiológica y sanitaria. Además, esta semilla también se debe acondicionar y finalmente es resguardada, ya sea a mediano o a largo plazo en cuartos fríos en condiciones ambientales adecuadas para su conservación. Por ello, en la presente publicación especial se describe de manera general, el origen del tomate de cáscara y su importancia como recurso genético en México. De igual manera, se describe el conocimiento técnico para la evaluación de la calidad de semilla y su conservación que se menciona en el estado del arte, y finalmente se describen las técnicas de laboratorio utilizadas para el análisis de calidad, acondicionamiento y conservación de semillas de tomate de cáscara en el Centro Nacional de Recursos Genéticos (CNRG) del INIFAP.