Resumen:
Históricamente, el frijol común ha sido uno de los principales cultivos en México, siendo el estado de Zacatecas el que destina la mayor superficie para la producción de esta leguminosa.
El frijol tradicionalmente se consume después de su cocción en una olla de barro o de presión. Suele ser el acompañamiento típico de diversos platillos mexicanos, sobre todo cuando se trata de la modalidad de frijoles refritos (sofrito en aceite).
Sin embargo, la cadena de valor del frijol en el estado de Zacatecas se ha debilitado por la falta de competitividad que éste tiene en el mercado. Una forma de activar esta cadena productiva puede ser con la transformación agroindustrial del grano para diversificar su oferta o alternativas de consumo con valor agregado.