Resumen:
En México, los sistemas alimentarios y agrícolas implementados han permitido hacer frente a los retos de suministro de alimentos que demanda la población, incluso en algunos casos, se han atendido los mercados internacionales. Sin embargo, dicha producción de alimentos en las últimas ocho décadas ha estado ligada al empleo de los fertilizantes de síntesis química para nutrir los cultivos, los cuales en la actualidad han provocado el encarecimiento de los procesos productivos, degradación de los suelos y el deterioro de los servicios ecosistémicos (captura de carbono, abastecimiento de agua, biodiversidad, etc.).