Resumen:
El cultivo de calabaza es ancestral y México cuenta con la mayor diversidad de este cultivo, al ser centro de origen. En la península de Yucatán, la calabaza forma parte de la dieta diaria y se encuentran diferentes especies que se emplean en diversas formas. La calabaza chihua es una especie particular que es apreciada por su semilla de tamaño relativamente grande. Está puede ser destinada a la industria alimenticia, ya sea para consumo en forma de botana (semilla tostada) o bien para la extracción de aceites. La diversidad de las poblaciones nativas es mantenida por los agricultores tradicionales, quienes son capaces de reconocer variantes y seleccionar las características de su preferencia. El INIFAP ha colectado calabazas chihua en la península, con el objetivo de obtener materiales promisorios productivamente, que se encuentren al servicio de los productores interesados en su cultivo. Es primordial que se conozcan los materiales de la región para proyectar las posibilidades de mejoramiento genético que satisfaga algunas necesidades de los productores locales. En el presente documento se describen algunas características de accesiones presentes en la Península de Yucatán. 1. Investigador C.E. Mocochá 2. Investigador C.E. Edzná 3. Investigador C.E. Chetumal